El tatuador detrás de O Limbo Tattoo
Tatuador en Ferrol con una trayectoria construida con tiempo y oficio.
David Martínez, conocido como David Ezz o Pixitta, es el profesional que
dirige O Limbo Tattoo, un estudio enfocado en tatuajes hechos con criterio,
experiencia y respeto por el proceso creativo.
Una trayectoria construida con tiempo y oficio
Mi nombre es David Martínez, aunque muchos me conocen como David Ezz o Pixitta.
Empecé a tatuar muy joven, casi sin planteármelo como un oficio. Tenía 17 años cuando me hice
mi primer tatuaje, en 2003, a partir de un diseño propio que había creado para mi hermano mayor.
Aquel dibujo, empalmado en dos folios DIN A4 y que yo consideraba poco más que un boceto torpe,
fue el punto de partida de todo.
Tras visitar dos estudios, me quedé en el primero. No fue una decisión técnica ni meditada:
simplemente las vibraciones eran mejores. Después de varias sesiones, el propio tatuador me
sugirió que aprendiera a tatuar. Vio algo en aquel diseño que yo todavía no sabía ver y me hizo
plantearme, por primera vez, que quizá podía ganarme la vida con esto.
Compré mi primera máquina, practiqué sobre piel de cerdo y empecé a aprender en los pocos ratos
libres que me dejaba el trabajo que tenía entonces. Mi primera “víctima” humana fue mi madre:
una estrella de mar en el gemelo que, contra todo pronóstico, salió bastante mejor de lo esperado.
Aprender, moverse y seguir tatuando
En 2007 abrí mi primer estudio, con la ayuda fundamental de mi hermano mediano.
Aquella etapa fue una auténtica escuela: solo ante el peligro, aprendiendo de todo,
desde tatuar hasta hacer piercings, apoyándome en amigos y en los primeros recursos online.
Ese ciclo terminó en 2010. Cerré el estudio y empecé a moverme por el país: Galicia
(Ferrol y Narón), el sur (Tarifa y Estepona), Barcelona y, finalmente, regresando al lugar
donde mejor acogida encontré. Por el camino conocí a gente excepcional y también a algún
que otro imbécil, como suele pasar. De los buenos quedaron amistades que aún hoy conservo.
Estilo, proceso y trato con el cliente
A lo largo de los años he hecho prácticamente de todo. Mucho tatuaje comercial, muchas horas
de aguja y mucho aprendizaje forzado. Aun así, donde realmente me siento cómodo es en el
black & grey, con especial inclinación hacia lo oscuro, el terror y lo abstracto.
Mi trato con los clientes es sencillo y directo. Me gusta saber si hay una idea clara o, al
menos, un tema sobre el que trabajar. Si no lo hay, mejor aún: libertad creativa. Me siento
con la persona, hablamos, bocetamos, buscamos referencias y construimos algo desde cero.
El diálogo es parte esencial del proceso.
Criterio, ambiente y respeto
No tolero bien el “sí, pero no” constante de quien no sabe lo que quiere ni quiere entender
cómo funciona el proceso creativo. Tampoco regateo. Si te encaja, adelante; si no, no pasa
nada, cada uno sigue su camino.
Para mí, el ambiente es clave. Vamos a pasar varias horas juntos y conviene que todo sea lo
más relajado posible. Sin tensiones, sin prisas innecesarias y con respeto mutuo.
Eso se nota en el resultado final.
Higiene y seguridad
En cuanto a higiene y seguridad, no hay atajos. Material desechable, esterilización,
protocolos claros y sentido común. La piel no es un lienzo cualquiera y el respeto por el
cuerpo del cliente es innegociable.
Si encaja contigo
Si te gusta el trabajo bien hecho, personalizado, con un trato cercano y con un resultado creativo ya puedes reservar tu cita. Hablarás directamente conmigo, y me podrás comentar cual es tu idea.
Eso es, en esencia, lo que quiero para O Limbo Tattoo: experiencia, criterio y tatuajes
hechos de forma personalizada y con intención.
